Skip to main content
< Volver a noticias
Raúl Méndez y Eulàlia Belloc del Laboratorio de Control Traslacional del Ciclo Celular y Diferenciación del IRB Barcelona (Foto: IRB Barcelona).
 27.08.2018

Descubren una proteína clave en el desarrollo del autismo

Un equipo internacional coliderado por Raúl Méndez, investigador del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) en el PCB, y el científico José Lucas, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED), ha identificado que un regulador de la síntesis de proteínas, CPEB4, está afectado en el cerbro de la mayoría de pacientes con autismo. El trabajo se publica en la revista Nature.

 

La mayoría de los casos del trastorno del espectro autista no tienen asociado ningún rasgo específico en la apariencia externa de la persona ni síntomas neurológicos severos; sólo se manifiesta por el interés restringido del paciente a ciertas actividades y la dificultad para relacionarse. En los últimos años ha habido importantes avances en el estudio del autismo mediante el análisis genético de miles de estos pacientes. Así, se han encontrado correlaciones entre defectos de expresión y/o función de unos 200 genes y la susceptibilidad al autismo. Sin embargo, las bases funcionales por los que dichos genes se desregulan en los pacientes con autismo eran desconocidas.

Ahora un equipo coliderado por Raúl Méndez, investigador ICREA y jefe del laboratorio de Control Translacional del Ciclo Celular y Diferenciación del IRB Barcelona, y José Lucas, miembro del CSIC y CIBERNED, revela en la revista Nature que los defectos en CPEB4 provocan que la expresión de la mayoría de estos 200 genes se desregule.

«Este trabajo es un ejemplo de cómo la expresión de cientos de genes tiene que estar perfectamente coordinada para el correcto funcionamiento de los órganos y las células que lo componen. En este caso las neuronas y el cerebro”, explica Rául Méndez.

“Al estudiar los cambios de expresión de proteínas en un modelo de ratón con la actividad de la CPEB4 alterada, nos llevamos la sorpresa de que incluían la mayoría de los genes de susceptibilidad al trastorno del espectro autista”, apunta el coordinador del estudio José Lucas.

“Conocer las bases biológicas del autismo puede facilitar el diseño de futuras terapias experimentales y herramientas para el mejor diagnóstico de la enfermedad. Aunque requerirá futuros estudios, la CPEB4 podría ser una nueva diana terapéutica”, concluyen los investigadores.

►Más información: web del IRB Barcelona [+]

►Artículo de referencia: A. Parras, H. Anta, M. Santos-Galindo, V. Swarup, A. Elorza, J. L. Nieto Gonzalez, S. Picó, I. H. Hernández, J. I. Díaz-Hernández, E. Belloc, A. Rodolosse, N. N. Parikshak, O. Peñagarikano, R. Fernández-Chacón, M. Irimia, P. Navarro, D. H. Geschwind, R. Méndez y J. J. Lucas. «Autism-like phenotype and risk gene mRNA deadenylation by CPEB4 mis-splicing«. Nature (2018). DOI: 10.1038/s41586-018-0423-5